Dunas de Formentera, el refugio mediterráneo elegido por LOEWE Perfumes para celebrar el verano

El resort de lujo acoge durante este verano una experiencia sensorial inspirada en la nueva vela perfumada LOEWE Pistachio
Dunas de Formentera refuerza esta temporada su posición como uno de los destinos hoteleros más especiales del Mediterráneo con una colaboración junto a LOEWE Perfumes. El resort de lujo, situado entre las dunas de la playa de Migjorn, se convierte en el escenario elegido por la firma para presentar una experiencia inmersiva inspirada en la nueva vela perfumada LOEWE Pistachio.
Enmarcado por la belleza natural de la isla y el ritmo pausado de Formentera, el hotel acoge hasta finales de agosto una intervención creativa que dialoga con su entorno, su arquitectura y su forma de entender el lujo: desde la calma, la privacidad y la conexión con el paisaje.
La colaboración transforma diferentes espacios del hotel a través de interiores cuidadosamente diseñados, elementos táctiles y experiencias olfativas que evocan el carácter fresco, vibrante y contemporáneo de la nueva fragancia de LOEWE Perfumes, inspirada en la nueva vela perfumada LOEWE Pistachio.


Un refugio mediterráneo reconocido internacionalmente
Inaugurado en junio de 2024, Dunas de Formentera se ha consolidado en tiempo récord como uno de los hoteles más destacados del panorama internacional, con reconocimientos como la Hot List 2025 de Condé Nast Traveler y la It List 2025 de Travel + Leisure.
Situado entre las dunas de la playa de Migjorn, el hotel cuenta con 45 exclusivas habitaciones y suites, algunas de hasta 60 m², diseñadas para quienes buscan privacidad, amplitud y una conexión directa con el Mediterráneo. Sus edificios independientes, integrados en el paisaje y conectados por pasarelas entre arena y vegetación autóctona, refuerzan una experiencia marcada por la calma, la discreción y el respeto por el entorno.
La propuesta se completa con el Restaurante Dunas de Formentera, asesorado por el chef con Estrella Michelin Gorka Txapartegi, donde la cocina mediterránea se construye alrededor del producto local, la pesca del día y los sabores de temporada, siempre con la playa de Migjorn y la brisa marina como parte esencial de la experiencia.

